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lunes, 16 de enero de 2017

La Humildad y Servicio del Líder

Humildad y servicio:

Las dos características principales de Jesús como líder fueron: su humildad y servicio. A pesar de ser Dios no tomó eso como cosa a la cual aferrarse. Tenía todo lo que se requería para exigir respeto y atención, pero aun así no lo hizo. Estas dos deben ser las dos características principales que todo líder debe imitar de Jesús: humildad y servicio. No importa en qué área de influencia estés en tu congregación o ministerio, si no vives en humildad y para servir a los demás; entonces no estás preparado.

El Apóstol Pablo, en su epístola a los Filipenses 2: 5-6, habló claramente acerca de la humildad de Jesucristo. Él dijo que “haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló hasta la muerte, y muerte de cruz”. Esta es la actitud que está faltando en nuestros líderes, e incluso en nosotros mismos: humildad. Un líder humilde se puede identificar en la forma como habla y se da a los demás. Un líder humilde ama a su prójimo como a sí mismo.

Fíjese bien en el versículo 6 de Filipenses capítulo 2: “… tomando forma de siervo…”. Jesucristo se caracterizó por el servicio. Siendo Dios vino a servir y no a ser servido. El líder debe ser un siervo. Muchos piensan que el liderazgo es vivir una vida de comodidad, y solo pretenden que los seguidores les sirvan a ellos. Los seguidores no sirven a los líderes si antes los líderes no sirven a los seguidores primero. Nadie es capaz de servir, si antes no es capaz de humillarse primero. El servicio es la marca de la humildad.


Dios demanda de Sus líderes, primero que sean humildes, en segundo lugar que vivan para servir a la gente que los necesitan. El liderazgo cristiano ha perdido su enfoque de servicio, y han buscado más ser alabado por los hombres que ser exaltado por Dios. “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. (Santiago 4: 6).

Reflexiones como actuamos ante los demás compañeros líderes.

jueves, 18 de agosto de 2011

Marca la Diferencia


Un buen Soldado se fortalece a si mismo y a otros.

  • Fortalecerte por la gracia que tenemos en Cristo Jesús.
  • Lo que me has oído decir encomiéndalo a otros.
  • Comparte nuestros sufrimientos.

Un buen soldado se somete.

  • Quiere agradar a su superior.
  • No se mete en asuntos que no se corresponde.
  • Como el atleta, se somete al reglamento.
  • El labrador que trabaja duro tiene derecho de recibir.
  • Reflexione sobre lo que digo.

Un buen soldado nunca pierda la vista de su meta.

  • No dejes de recordar a Jesucristo.
  • Este es mi evangelio, por el que sufro.
  • Todo lo soporto por el bien de los elegidos.

Un buen Soldado es fiel hasta el final.

  • Si morimos con él, también viviremos con él.
  • Si lo negamos, también él nos negará.
  • Si somos infieles, él siga siendo fiel.
2 Samuel 1:11, 1 Corintios 12:26, Juan 14.21,
Romanos 8:7-8, Santiago 4:6-7, Hebreos 12:2-3,
Mateo 11:28-30, Marcos 8:38

jueves, 20 de enero de 2011

Ocho Poderosas Decisiones

Muchas cosas de las que hoy te afectan, como el entorno y los cambios de los que estás siendo partícipe, están fuera de tu control. Pero afortunadamente, no importa las circunstancias en las que te encuentres, tienes varias cosas de las que puedes adueñarte y tomar control.

Me refiero particularmente a lo que realmente determina cómo te sientes en este momento ante tus problemas y retos. Estoy hablando de tu actitud. Es decir, de cómo tú eliges responder ante las circunstancias y quién decides ser ante el cambio.

Es tu actitud la que puede aumentar o reducir tu estrés de manera profunda.

Si bien darse un masaje o hacer ejercicios —o incluso el amor— son excelentes antídotos contra el estrés, si no son acompañados por un cambio de actitud apenas llegan a tener un efecto temporal.

¿Cómo te adueñas de tu actitud? A continuación te ofrezco ocho simples pero poderosas decisiones para tomar control sobre tus respuestas ante lo que te sucede, reducir significativamente tu estrés y aumentar tu capacidad para manejar el cambio.

Primera decisión:

En vez de resistir… Yo Acepto

Acepta lo fáctico, lo que es un hecho. Hay circunstancias que, por más que te esfuerces, no puedes cambiar —al menos no tan rápido como te gustaría. En ocasiones el cambio, aunque no te guste, es un hecho.

Tu estrés aumenta cuando resistes lo que te sucede. Al resistir le das poder a aquello que estás resistiendo. Al aceptar y soltar tu resistencia recuperas tu poder y puedes sentirte mejor.

En este instante en tu vida, en tu trabajo ¿qué es importante aceptar? ¿Qué puedes dejar de resistir?

Que quede claro: no estoy sugiriendo que te resignes. Tú puedes aceptar las circunstancias actuales —simplemente por el hecho de que en este momento, son esas las circunstancias— y a la vez elegir cambiar lo que está en ti modificar.

Segunda decisión:

En vez de resignarme… Yo aprovecho

Así como es importante aceptar lo fáctico también es fundamental aceptar tus posibilidades de acción inmediata y transformación a futuro. Esto es lo que hace la diferencia entre la resignación y la ambición activa por una mejor situación.

Aprovecha lo que sí está en tus manos hacer, lo que tú sí puedes controlar, aquello en lo cuál sí tienes injerencia y te es posible llevar a cabo.

¿Qué oportunidades puedes aprovechar?

Cuando identificas tus oportunidades y actúas para aprovecharlas, te alejas de la ansiedad producida por la sensación de estar fuera de control. En vez de sentirte al efecto pasas a experimentarte como causa.

Así que ponte en movimiento y decide aprovechar lo que sí está en ti lograr.

Tercera decisión:

En vez de evadir… Yo Asumo

¿Qué de lo que te afecta tiene que ver contigo?

Cuando las cosas no son como las quisiéramos es muy fácil apuntar hacia afuera y buscar un culpable. El reto—y la esencia de la madurez—está en asumir lo que es tuyo: la forma en que tú has contribuido a lo que hoy sucede y la oportunidad que tienes para cambiar las cosas.

Si evades tu responsabilidad, niegas tu poder y tu capacidad para aprender. Cuando asumes lo que te corresponde te adueañas de tu poder al momento que tomas consciencia sobre lo que puedes aprender y mejorar.

Cuarta decisión:

En vez de sólo desear… Yo Me Comprometo

La única forma de obtener resultados diferentes es haciendo cosas distintas. Desear algo mejor es necesario, pero no es suficiente. El deseo debes acompañarlo con el compromiso de hacer lo que haga falta hacer para mejorar tus circunstancias.

¿Qué vas a cambiar para lograr sentirte mejor?

Tus hábitos cotidianos pueden reforzar tu energía y debilitar tu estrés. En este sentido, algunos cambios simples pueden hacer gran diferencia.

Por ejemplo, si eres de los que diariamente te sometes a una intensa dieta mediática, qué tal si eliges leer menos la prensa diaria y evitar el maratón de los noticieros nocturnos en televisión justo antes de acostarte. Te apuesto algo: el mundo no va a cambiar porque tú dejes de ver, escuchar y leer noticias; pero tú salud mental sí puede beneficiarse enormemente de una adecuada dieta mediática.

¿A qué simples cambios te comprometes para lograr lo que necesitas para sentirte mejor?

¿Qué hábitos constructivos y positivos puedes incorporar en tu vida?

Quinta decisión:

En vez de preocuparme… Yo Me Ocupo

El antídoto para tus preocupaciones: ocúpate; ponte en acción; muévete hacia lo que quieres y está en ti lograr.

Hay situaciones que definitivamente escapan de nuestro control. Hagamos lo que hagamos, ni siquiera podemos influir sobre ellas. Entonces, ¿qué caso tiene preocuparte por aquello que escapa de ti?

¿Algo te preocupa? ¿Está en ti hacer algo al respecto? Entonces ponte en acción; de lo contrario, acepta que eso escapa de tu esfera de influencia y decide soltarlo para hacerte cargo de las oportunidades que sí puedes aprovechar.

Quizá no puedas cambiar tus circunstancias en este momento. Pero sí puedes elegir una actitud que te permita aceptar lo que es, aprovechar lo que es posible, comprometerte a lograr lo que quieres y ponerte en acción.

Sexta decisión:

En vez de olvidarme de lo que tengo… Yo Agradezco

Cuando los niveles de estrés se incrementan y te encuentras rodeado de cambios y nuevos desafíos, es normal que pierdas perspectiva y te desconectes de lo que tienes. En medio del caos corres el peligro de dar por sentado y olvidarte de lo que realmente llena tu vida y constituye tus éxitos y fortalezas.

¿De cuántas cosas podrías estar agradecido en tu vida?

La gratitud es un excelente antídoto ante las sensaciones de desesperanza, ya que te permiten conectarte con la abundancia y magia de tu vida. El agradecer te permite enfocarte en lo que tienes —para continuar avanzando hacia tu éxito y plenitud— en vez de aquello que te hace falta.

En la gratitud los miedos se desvanecen ya que te das cuenta de que has recibido y tienes más de lo que creías. Conéctate con ella y no olvides los miles de regalos que has disfrutado en forma de experiencias, amistades, aprendizajes, momentos, oportunidades, amores. talentos, fortalezas, conocimientos.

¿Qué podrías agradecerle a la vida en este momento?

Séptima decisión:

En vez de desconfiar… Yo confío

¿Estás eligiendo creer que tus problemas son más grandes que tú o que tú eres más grande que ellos?

¿Crees que tus circunstancias negativas son permanentes o sabiamente eliges creer que todo se mueve en ciclos y que después del invierno viene la primavera?

¿Estás pensando que estás al efecto de las circunstancias o sabes que tú tienes el control para adueñarte de tu capacidad para salir adelante?

¿No te sientes seguro de quienes te acompañan o decides confiar en el carácter y la capacidad del otro?

Confiar o no confiar. La decisión es tuya.

Octava decisión:

En vez de visualizar en negativo… Yo Apuesto a Ganar

Como decía Henry Ford, “si crees que puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”. En ti está elegir conscientemente apostarle a tu éxito y tener fe en que todo lo que sucede es lo mejor.

El miedo se alimenta de una proyección mental catastrófica de lo que puede sucede. Esa misma energía y talento para visualizar en negativo puedes enfocar en lo que realmente deseas: el éxito.

No es simple pensamiento positivo. No es pretender ingenuamente que todo va a salir bien por el simple hecho de pensar que así va a ser. Ésta es la octava decisión. Ya aceptaste la realidad. También identificaste lo que puedes aprovechar de las circunstancias. Además has asumido tu responsabilidad en el proceso. Estás comprometido a la acción y estás ocupándote de lo que es posible. Conectado con la gratitud por lo que ya tienes, decides confiar en ti, en el otro y en el proceso.

Ya lo que queda es apostar a ganar… y llevar tus decisiones a la acción.



viernes, 26 de noviembre de 2010

No pierdas tu Identidad



En esta vida, tienes que ser lo que eres, un hombre nacido de nuevo en Jesús,
modelando a los ojos de los muchachos que algún día queran ser como tú, quieres ser águila o gallina de ti depende tomar la decisión.

Era una vez un campesino que fue al bosque cercano a atrapar algún pájaro con el fin de tenerlo cautivo en su casa. Consigui
ó atrapar un aguilucho. Lo colocó en el gallinero junto a las gallinas. Creció como una gallina.

Después de cinco años, ese hombre recibi
ó en su casa la visita de un naturalista. Al pasar por el jardín, dice el naturalista: “Ese pájaro que está ahí, no es una gallina. Es un águila.”
“De hecho”, dijo el hombre. “Es un águila. Pero yo la crié como gallina. Ya no es un águila. Es una gallina como las otras.

“No, respondió el naturalista”. Ella es y será siempre un águila. Pues tiene el corazón de un águila. Este corazón la hará un día volar a las alturas”.
“No, insistió el campesino. Ya se volvió gallina y jamás volará como águila”.

Entonces, decidieron, hacer una prueba. El n
aturalista tomó al águila, la elevó muy alto y, desafiándola, dijo: “Ya que de hecho eres un águila, ya que tú perteneces al cielo y no a la tierra, entonces, abre tusa alas y vuela!”

El águila se quedó, fija sobre el brazo extendido del naturalista. Miraba distraídamente a su alrededor. Vio a las gallinas allá abajo, comiendo granos. Y saltó junto a ellas.
El campesino comentó. “Yo lo dije, ella se transformo en una simple gallina”.
“No”, insistió de nuevo el naturalista, “Es un águila”. Y un águila,
siempre será un águila. Vamos a experimentar nuevamente mañana.

Al día siguiente, al naturalista subió con el águila al techo de la casa. Le susurró: “Águila, ya que tú
eres un águila, abre tus alas y vuela!”.
Pero cuando el águila vio allá abajo a las gallinas picoteando el suelo, saltó y fue a parar junto a ellas.

El campesino sonrió y volvió a la carga: “Ya le
había dicho, se volvió gallina”.
“No”, respondió firmemente el naturalista. “Es águila y poseerá siempre un corazón de águila. Vamos a experimentar por última vez. Mañana la haré volar”.

Al día siguiente, el naturalista y el campesino se levantaron muy temprano. Tomaron el águila, la llevaron hasta lo alto de una montaña. El sol estaba saliendo y doraba los picos de las montañas.
El naturalista levantó el águila hacia lo alto y le ordenó: “Águila, ya que tú eres un águila, ya que tu perteneces al cielo y no a la tierra, abre tus alas y vuela”.

El águila miró alrededor. Temblaba, como s
i experimentara su nueva vida, pero no voló. Entonces, el naturalista la agarró firmemente en dirección al sol, de suerte que sus ojos se pudies
en llenar de claridad y conseguir las dimensiones del vasto horizonte.
Fue cuando ella abrió sus potentes alas. Se erguió soberana sobre sí misma. Y comenzó a volar a volar hacia lo alto y a volar cada vez más a las alturas. Voló. Y nunca más volvió.

Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Pero hubo personas que nos hicieron pensar como gallinas. Y aun pensamos que efectivamente somos gallinas. Pero somos águilas. Saca tus alas y empieza a volar. Tú eres un Explorador Vencedor y no te puedes quedar como estar, sino buscar más y más.

Vuelen como las águilas. Jamás se contenten con los granos que se tiene. En las alturas encontraras mejores oportunidades.

domingo, 31 de octubre de 2010

Los Cristianos y el Halloween

Os he puesto delante la vida y la muerte,la bendición y la maldición;escoge, pues, la vida.
Deuteronomio 30:19.

Los Cristianos y el Halloween

¿Por qué los cristianos le dicen «no» a Halloween? ¡Justamente porque son cristianos! Halloween es una antigua fiesta pagana en la que los druidas (sacerdotes de ídolos) iban de casa en casa recaudando dinero para el dios Samain. Cuando una casa rehusaba cooperar, los sacerdotes maldecían y echaban maleficios a sus habitantes.

Muchos padres de familia sólo ven en Halloween una fiesta inocente con disfraces y entretenimientos. Pero, ¿qué hay detrás de esas cosas «triviales», detrás de ese séquito de brujas, fantasmas, esqueletos, vampiros y demonios? Sin relacionar forzosamente Halloween con prácticas ocultas, muchos educadores y psicólogos denuncian su carácter malsano.

Otros dicen: ¿Qué diferencia hay entre Navidad y Halloween? No hay que ser intolerantes, es el mismo comercio… Después de la fiesta de la madre y del padre se inventó la de las abuelas, y ahora se motiva a celebrar Halloween. Pero a diferencia de los momentos que exaltan la ternura, los lazos familiares o los que recuerdan la noche en que el niño Jesús llegó al mundo, Halloween es símbolo de maldición, de violencia y de muerte.

Aun con el riesgo de pasar por retrógrados, ¿cómo no levantarnos vigorosamente contra lo que supera el marco de una simple fiesta? Lo que debemos transmitir a nuestros hijos es un mensaje de paz, de amor, de vida: la buena nueva de Dios para la salvación de los hombres.

lunes, 4 de octubre de 2010

Soldados de Cristo


Que cada día como soldados de Cristo podamos revestirnos con la Armadura de Dios. Que no nos importe los problemas, las dificultades o cuantas cosas el enemigo pueda traer a nuestras vidas... Es momento que nos pongamos firmes y si el diablo quiere guerra le daremos guerra...soldado si alguna ves has estado herido es momento que sanes esas heridas y vuelvas a tu campo de batalla y retomes tus fuerzas y tu valor. Recuerda que el Rey de Reyes cuenta contigo y el esta contigo nunca te dejara ni te desamparara....lucha y que esa lucha sea hasta el fin... El ya viene a buscarte y esta a la puerta... Abre las puertas de tu corazón y recíbelo. Dios te bendice en el nombre de Jesús...
RECUERDA SOMOS SOLDADOS ESFORZADOS Y VALIENTES NADA DE SOLDADOS DÉBILES Y MIEDOSOS.
Estamos de acuerdo... !!!Si Señor!!!

viernes, 20 de agosto de 2010

Ubicando el Escudo de la Fe


Para saber donde poner el escudo, tenemos que saber cuales son las partes vitales de nuestras vidas. Esto tiene que ver con las prioridades. Hay gente que lleva el escudo de la fe, colgado a la espalda, en medio de la guerra.

Nuestras partes vitales son en primer lugar nuestra vida y relación espiritual con Dios. Si esta parte se daña, todo lo que hay debajo, familia, economía, trabajo, salud, se daña. Esto es el corazón del guerrero. Una de las cosas que más ataca el enemigo, es nuestra vida espiritual. Por eso cuando una persona se enfría, es porque el diablo lo atacó, para sacarlo de Dios y terminar por destruirlo. Y esto le pasa a miles de cristianos en todo el mundo.

El corazón de tu vida, es tu relación con Dios.

Si esto está cuidado por el escudo de la fe, no tengas temor, porque Dios te entregará todo lo que quieras, haciendo de ti un guerrero de victoria TOTAL.

Papá, mamá, hijo o hija, cuando estamos bien en Dios, tenemos la habilidad y el poder de tomar, conquistar, lograr y vencer. Si Dios no está, estamos perdidos. Ubica el escudo y no permitas que nadie y nada, toque tu relación con Dios y con su cuerpo, que es Su Iglesia.

jueves, 5 de agosto de 2010

Acción, Reacción y Creación


Gandhi decía que la acción tiene que ser una creación y no una reacción. Lo que quería decir, me parece, es que la reacción como respuesta a una acción tiene muy poco de creativa y de genuina, porque queda presa de la acción de la cual depende. De este modo, una reacción es siempre un acto muy condicionado por la acción ante la cual, justamente, reacciona.

Por eso, en nuestras acciones hemos de ser creativos, tratando de desprendernos de la influencia de las acciones que padecemos para comenzar a manifestar nuestro ser genuino y profundo a través de nuestros actos. Cuando nos pegan en una mejilla, decía Jesucristo, podemos también poner la otra mejilla, ser creativos, en vez de devolver el golpe, siendo reactivos. Un acto creativo habla de nosotros; un acto reactivo, en cambio, no habla de nosotros sino de la acción de otra persona de la cual depende. La reacción nos mantiene presos; la creación, en cambio, nos hace libres, genuinamente humanos

viernes, 30 de julio de 2010

Desilusiones en la Vida de un Joven

-Fallar en un Examen.
-Llegar tarde a clases.
-Extraviar un libro o una tarea hecha en casa.
-No obtener una calificación que se cree merecida.
-Ser eliminado de un equipo deportivo.
-Cometer un error en un partido.
-No conseguir una recompensa o un premio deseado.
-Olvidarse de alguna actividad importante.
-Ser víctima del robo de un libro, una mochila, una calculadora, un radio portátil, algo de dinero, etc.
-Perder un empleo o no conseguir uno.
-Descubrir que su horario choca con su vida social.
-No conseguir un aumento, progreso o mejores condiciones de trabajo.
-Tener un mal día en el trabajo.
-No alcanzar a tener lo que se quiere con lo que se gana: ropa, artículos deportivos, excursiones con amigos, etc.
-Recibir una factura o gasto inesperado.
-Comprobar que algo deseado ha aumentado de precio.
-Estropear por descuido algo en el trabajo.
-Tener problemas con el peinado.
-Sufrir una enfermedad, o lastimadura que limite las actividades.
-Estar molesto por falta de coordinación corporal, capacidad física o apariencia atractiva.
-Estar insatisfecho con sus condiciones físicas como estructura corporal, tamaño de los pies, color de la piel, etc.
-No tener ropa, adornos o accesorios adecuados.
-Ser humillado por comentarios sobre el peso, la ropa o la apariencia.
-Sentirse cansado o desganado sin razón aparente.
-Ver que se cánsela una actividad o un viaje muy esperado.
-Recibir malas noticias de cualquier tipo.
-Dañar o perder algo de valor.
-Darse cuenta de que la vida misma "no marcha bien".
-Perder alguien que amas, novia, familia, amigo
-Buscar respuestas de cosas que pasan en la vida y después te das cuenta que la respuesta no existe.

.:Por favor padres, tengan una conexión con su hijo o hija:.

viernes, 2 de julio de 2010

Lucha hasta el Final


Cuando las cosas vayan mal como a veces pasa

Cuando el camino parezca cuesta arriba

Cuando tus recursos mengüen y tus deudas suban

Y al querer sonreír, tal vez suspiras;

Cuando tus preocupaciones te tengas agobiados,

Descansa si te urge, pero no te rindas.

La vida es rara con sus vueltas y tumbos

Como todos muchas veces comprobamos.

Y muchos fracasos suelen acontecer,

Aun pudiendo vencer de haber perservado.

Así es que no te rindas, aunque el paso sea lento

El triunfo puede estar a la vuelta de la esquina.

El triunfo es el fracaso al revés,

Es el matis plateado de esa nube incierta

Que no te deja ver su cercania...

Aun estando bien cerca.

Por eso, decídete a luchar sin duda.

Porque en verdad, cuando todo empeora,

El que es valiente, no se rinde:

LUCHA
.

jueves, 1 de julio de 2010

Mi actitud dependerá de mi Trabajo


“Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún”. Hebreos 6:10

Hoy necesito recordar que mi servicio para Dios es determinado por mi actitud acerca de Dios.

Mi actitud hacía lo que hago es determinante…porque recuerdo ahora que lo más importante para el Señor, no es cuantas cosas voy a hacer por buenas que parezcan….más cual es la motivación y actitud de mi corazón. Yo puedo hacer muchas cosas hoy hasta terminar realmente exhausto, pero en lo profundo de mi ser podré escuchar la suave y quieta voz del Espíritu preguntándome…Que te movió hoy a hacer todo esto?

La Palabra de hoy dice:

Primero. Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y trabajo de amor. Sí, Dios no olvidará lo que pueda hacer este día, si la motivación ha sido el Amor. Amor hacía él y amor hacia la gente que me rodea. El amor es una fuerza poderosa que nada ni nadie podrá detener.

Segundo dice: Trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre. Oh, la verdadera y pura motivación no es solamente hacer el trabajo con amor..sino hacia su nombre. Pablo dijo: Todo lo que hagáis hacedlo como para el Señor. Este es un buen secreto para todo lo que tengo en mi agenda hoy.

Tercero, Habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Otra buena razón para sanar mi actitud en lo que hago, hacerlo para los demás y continuar haciéndolo.

Primero, con amor…segundo, hacia el nombre de Dios y tercero , hacia los que me rodean, los cuales son amados. No quiero caer hoy en el activismo que es movido solamente a hacer las cosas por deber , pero no por amor…..Hacer las cosas por amor a mi nombre y no por amor a su nombre y por ultimo hacerlo sirviéndome a mi mismo y no sirviendo a los demás. Si mantengo esta perspectiva, la gran satisfacción que la Palabra de Dios me da hoy es que:

DIOS NO SE OLVIDARA DE LO QUE HAGO. Los demás podrán olvidarse, pero Dios no se olvida. Que satisfacción siento al saber que seré recordado por él.

Señor: Gracias por la gran oportunidad que tengo de hacer las cosas hoy con amor. No, no quiero hacer las cosas por deber, sino por amor..y hacerlas por amor a tu nombre. De nada me sirve hacer muchas cosas a amor a mi nombre o esperando que mi nombre sea reconocido…pero es tu nombre lo más importante y finalmente quiero hacer las cosas sirviendo a los demás… No quiero buscar que los demás me sirvan cuando yo puedo servirles a ellos.

Gracias Señor. En tu nombre . Amén.